
En la vereda Vallenato, Alto Mira y Frontera, el Gobierno Nacional y las comunidades consolidan un pacto para reducir al menos el 50 % de los cultivos de uso ilícito, fortaleciendo el desarrollo productivo y la paz territorial en Nariño.
En la vereda Vallenato, municipio de San Andrés de Tumaco, la directora de la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos (DSCI), Gloria Miranda, junto al director de la Agencia de Renovación del Territorio (ART), Raúl Delgado Guerrero, y el gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, sostuvieron un encuentro con las comunidades de ASOMINUMA y el Consejo Comunitario Alto Mira y Frontera.
Durante la jornada se avanzó en la construcción de un acuerdo territorial de sustitución voluntaria que articula a comunidades afrodescendientes y campesinas alrededor de un objetivo común: transformar el territorio mediante economías legales, sostenibles y en armonía con la vida.
El pacto contempla la reducción de al menos el 50 % de los cultivos de uso ilícito en la zona, acompañado de una apuesta integral que incluye fortalecimiento productivo, transformación del cacao, acceso a servicios de salud, educación y mejoramiento de vivienda. Esta visión integral reconoce que la sustitución no se limita al cambio de un cultivo, sino que implica garantizar condiciones estructurales para el desarrollo y la permanencia digna en el territorio.
El encuentro representa un avance significativo en la gobernanza territorial, basada en la corresponsabilidad, la articulación institucional y el reconocimiento de las comunidades como protagonistas del cambio. En este proceso, las organizaciones locales han manifestado su voluntad de que el territorio sea reconocido por la calidad de su producción agrícola, especialmente el cacao, y no por economías asociadas al conflicto.

La articulación entre la DSCI, la ART, la Gobernación de Nariño y las organizaciones sociales reafirma el compromiso del Gobierno Nacional con el cumplimiento del PNIS y del Acuerdo de Paz, promoviendo una sustitución construida desde los territorios y con participación activa de las comunidades.
Alto Mira y Frontera avanza hacia un nuevo horizonte productivo y social, donde la tierra deja de ser escenario de disputa para convertirse en motor de desarrollo, trabajo digno y paz territorial.
El Gobierno Nacional continúa acompañando estos procesos con presencia institucional, inversión social y diálogo permanente, consolidando un modelo de transformación territorial basado en la legalidad y la confianza.
Con dignidad cumplimos.