El cacao de la sustitución voluntaria llega a la feria más importante del mundo en Ámsterdam:

Productores de Putumayo y Tumaco participaron en el principal escenario internacional del cacao, consolidando acuerdos comerciales y demostrando que la sustitución de cultivos es una apuesta real por el desarrollo sostenible y la paz territorial.

Lo que durante años fue escenario de economías ilícitas hoy se posiciona en vitrinas internacionales como ejemplo de transformación productiva. Dos productores vinculados al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), provenientes de Putumayo y Tumaco, participaron en la feria de cacao más importante del mundo, realizada en Ámsterdam, donde presentaron la calidad y el potencial del cacao colombiano ante compradores y expertos internacionales.

La presencia de estas asociaciones cacaoteras en Europa evidencia que la sustitución voluntaria funciona cuando existe acompañamiento técnico, fortalecimiento organizativo y acceso real a mercados. Durante la feria, los productores sostuvieron encuentros comerciales, exploraron oportunidades de exportación y posicionaron el cacao colombiano como un producto competitivo, sostenible y con valor agregado.

Como parte de esta agenda, se propició un espacio de intercambio con el experto en transformación de cacao, chef Adán Bustos, orientado a fortalecer capacidades en procesos de transformación y producción de chocolates finos. Este ejercicio permitió identificar nuevas oportunidades para incrementar el valor de la cosecha y avanzar en la consolidación de cadenas productivas más rentables y sostenibles.

Estos resultados demuestran que la sustitución va más allá de la erradicación de cultivos ilícitos. Se trata de fortalecer economías legales, abrir mercados, generar ingresos estables y reconstruir el tejido social en territorios históricamente afectados por la violencia y el abandono.

Cuando el trabajo campesino se articula con conocimiento técnico, transformación productiva y presencia institucional, se consolida un modelo de desarrollo que siembra oportunidades para las nuevas generaciones. Hoy, el cacao no solo representa una alternativa productiva: es símbolo de dignidad, legalidad y compromiso con la paz territorial.

El Gobierno Nacional continúa acompañando estos procesos en cumplimiento del PNIS y del Acuerdo de Paz, reafirmando que desde los territorios también se construye país y se proyecta Colombia al mundo.

Con dignidad cumplimos.